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1 Juan

 

1 Juan 2: 5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.

 

1 Juan 2: 15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

 

1 Juan 3: 1  Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

 

1 Juan 3: 11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.

 

1 Juan 3: 16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

 

1 Juan 3: 17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?

 

1 Juan 4: 7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

 

1 Juan 4: 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

 

1 Juan 4: 9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

 

1 Juan 4: 10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

 

1 Juan 4: 11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

 

1 Juan 4: 12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 

 

1 Juan 4: 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

 

1 Juan 4: 17 En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

 

1 Juan 4: 18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

 

1 Juan 4: 19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

 

1 Juan 5: 3 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.

 

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