Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo

Dios es Todopoderoso para cuidarnos de todo mal. La misma naturaleza le obedece, vemos en el evangelio de Lucas al Señor Jesús durmiendo en la barca en medio del mar cuando se desató una fuerte tormenta, siendo azotados por las olas casi hundiéndose y los discípulos afligidos despertando al Maestro Jesús y levantándose les dijo al mar y al viento: ¡Silencio!

Al momento todo la tormenta desapareció y todo se calmó.

Esto nos enseña muchas cosas elementales para la vida cristiana, y una de ellas es que a pesar que Dios esté con nosotros todos los días de la vida, habrá momentos que tendremos que enfrentar la tormenta “solos” pero nuestro Maestro Jesús estará para el último momento protegiéndonos y demostrandonos que no estamos “solos”, y que esa sensación de “estar solos” es para que nosotros crezcamos espiritualmente y maduremos en carácter para el servicio de su Reino.

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