Versículos acerca del luto y del duelo en la Biblia

La esperanza de nuestra fe:

1 Tesalonicenses 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

 

Estimado a los ojos de Dios:

Salmos 116:15 Estimada es a los ojos de Jehová La muerte de sus santos.

 

¡Animo Dios esta contigo!:

Salmos 94:19 En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma.

 

El Señor es nuestra fuerza en medio de las pruebas:

Salmos 9:13 Ten misericordia de mí, Jehová; Mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte…

 

No olvidemos esta gran verdad:

1 Tesalonicenses 4:13-14 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

 

La fiel promesa:

1 Tesalonicenses 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

 

No moriremos eternamente:

Juan 11:26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

 

Esperanza por gracia:

2 Tesalonicenses 2:16 Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia…

 

Padre de misericordias y de toda consolación:

2 Corintios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación…

 

Somos consolados por Dios:

2 Corintios 1:4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.

 

Bienaventurados:

Mateo 5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

 

Dios es fiel:

Hebreos 10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.