Si en el día de la aflicción te desanimas, muy limitada es tu fortaleza.

En la vida existirán momentos que no podremos evitar, tales como momentos de aflicción o sufrimiento.

Lo que para nosotros en este momento es bienestar y salud para otros en este momento son momentos de sufrimiento o de dolor.

Pero la pregunta es: ¿En qué consiste nuestra fortaleza que hace que sigamos adelante?

Dejame decirte que nuestra fortaleza o motivación debe estar en Dios.

Todos un día dejaremos de vivir, o incluso un día les fallaremos a otras personas, y si nuestros anhelos, deseos y sueños depende de alguien, es decir, la motivación nos falte a causa de las siguientes situaciones mencionadas anteriormente, posiblemente nos desanimemos en seguir adelante. Porque tus motivaciones, o lo que te hace fuerte en seguir estará limitado.

No digo que esté mal que nuestros sueños o ideales sean motivadas por alguien, pero nuestra mayor motivación debe estar en Dios.

Por qué de él depende nuestra fortaleza, de él depende la razón de nuestro ser.

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